Editar un PDF
Haz clic sobre cualquier línea del documento y escribe: el texto original se sustituye. También puedes añadir texto nuevo, imágenes o recuadros encima.
¡Listo!
Va fino hasta ~50 MB. La edición de texto necesita que el PDF tenga texto de verdad: en escaneados solo se puede escribir encima.
Cómo editar un PDF paso a paso
Abre el PDF
La página se muestra en grande y el texto del documento queda listo para editarse, línea a línea.
Haz clic y escribe
Cambia una fecha, un importe o un nombre igual que en un editor de texto. Con «Añadir encima» pones además texto nuevo, imágenes o recuadros.
Descarga el documento
La línea editada se reescribe dentro del PDF respetando tipo, tamaño, color y posición; el resto de la página se conserva tal cual.
Qué se puede y qué no se puede editar en un PDF
Conviene empezar por aquí, porque es donde casi todas las webs prometen de más. Un PDF no es un documento de texto: no guarda párrafos, guarda instrucciones de dibujo con posiciones exactas. Por eso ningún editor, ni el de escritorio más caro, reescribe un párrafo entero y recoloca el resto del documento como haría Word.
Lo que sí se puede hacer, y es lo que resuelve casi todos los casos reales, es editar línea a línea. Al abrir el documento se localiza cada línea de texto con su posición, su tipo de letra, su tamaño y su color; cuando haces clic y escribes, esa línea se borra del PDF y se vuelve a dibujar con tu texto en el mismo sitio. Cambiar una fecha, un importe, un número de factura o un nombre funciona de maravilla. Reescribir tres párrafos seguidos y esperar que el texto fluya solo, no: para eso es mejor volver al documento original.
Y además siguen estando las herramientas de siempre para añadir cosas encima: escribir un dato en un formulario, pegar un sello o un logotipo, tapar un número de cuenta con un recuadro. Todo se incrusta en el documento, no es una capa de adorno que solo se vea aquí.
Cómo queda el resultado
Al reescribir una línea se conservan la posición, el tamaño y el color del original, y el tipo de letra se sustituye por el equivalente más parecido de los que el formato PDF lleva incorporados. En un documento normal —una factura, un certificado, un contrato— el cambio pasa desapercibido. Si tu texto nuevo es más largo que el hueco disponible, se ajusta ligeramente el tamaño para que quepa en lugar de invadir lo que hay al lado.
Donde conviene mirar el resultado con calma es cuando la línea está sobre un fondo con dibujo, una foto o un degradado: ahí el retoque puede notarse, y la propia herramienta te avisa de cuántas líneas están en ese caso al terminar.
Cómo se coloca cada elemento
La página se muestra en grande y los elementos se colocan con el ratón: se arrastran para moverlos, se redimensionan desde el círculo de la esquina y se eliminan con la equis. Cada elemento pertenece a la página en la que lo dejaste, así que puedes recorrer el documento e ir añadiendo cosas en varias páginas antes de guardar una sola vez.
El texto se incrusta con una tipografía estándar del formato PDF, que admite acentos y eñes sin problema. La imagen puede ser PNG o JPG, y si el PNG tiene fondo transparente se respeta, que es lo que hace que un sello o una firma queden bien.
Sobre tapar datos
El recuadro tapa visualmente lo que haya debajo y se incrusta en el documento, de modo que quien abra el PDF verá el recuadro. Aun así, hay que ser honesto: si debajo había texto real, ese texto sigue existiendo en el archivo y alguien con conocimientos podría extraerlo. Para censurar información de verdad, la forma segura es tapar y después pasar el documento por comprimir PDF, que convierte las páginas en imágenes y elimina el texto subyacente.
Sin subir el documento
La página se dibuja y el PDF se vuelve a montar dentro de tu navegador. El archivo no pasa por ningún servidor, que es justo lo que quieres cuando estás rellenando o tapando datos personales.